“Dime cuantos likes tienes y te diré quién eres…” Black Mirror: Las redes sociales y la autoestima

¡Hola a todos! Hoy os propongo dejar de lado el cine y tomar como referente “Nosedive” episodio de la serie Black Mirror dirigido por Joe Wright y protagonizado por Bryce Dallas Howard.

La historia se enmarca en una sociedad aparentemente futura (aunque ya en países como China podemos ver fenómenos similares) en la cual las personas pueden calificar y ser calificadas por puntuaciones de 1 a 5 estrellas en cada interacción social que realicen.  De estas puntuaciones dependen su poder de desenvolvimiento en la sociedad y la manera en que los otros interactúan con ellos.

Como en esta sociedad futura, en nuestros días cada vez es más común “puntuar” y ser “puntuado” en las redes. La autoestima, un concepto psicológico esencial para los seres humanos ¿podría estar siendo impactada por esta conducta?

Mucho se ha hablado del tema y existen opiniones encontradas. Están los que dicen que su impacto es positivo y que ayuda a personas con baja autoestima e introvertidas a poder entablar relaciones interpersonales con más facilidad. Luego están otros que apoyan la idea de un impacto negativo sobre nuestra percepción de nosotros mismos y de los demás. Pero en lo que todos coinciden es que las redes sociales nos influyen de una manera u otra en correspondencia al uso que hacemos de las mismas.

¿Quién soy en la red es quién soy en realidad?

Nuestra manera de interrelacionarnos ha cambiado con el paso de los años. Cada vez más ganan popularidad las interacciones sociales a través de plataformas informáticas como Facebook e Instagram que nos permiten acceder a un rango mucho mayor de contactos directos con personas que comparten nuestros intereses y gustos o personas que admiramos. También nos permiten mostrar a otros nuestra “versión de nosotros mismos” y nuestro “día a día” permitiéndonos además (y esto es importante) manipular con filtros y recursos informáticos lo que subimos a las redes para hacerlo más atractivo y alcanzar un impacto mayor y a más escala.

¿Pero qué tiene que ver esto con nuestra autoestima?

Todos los seres humanos tenemos una imagen mental de nosotros mismos, una percepción o idea de cómo somos tanto física como psicológicamente. Nos formamos esta imagen a lo largo del tiempo. No es un concepto fijo y estable, sino que se puede ir modificando a lo largo de nuestra vida. Esta idea que tenemos de nosotros mismos (autoconcepto) genera un resultado emocional (autoestima) que surge si aceptamos nuestro autoconcepto. Este último puede o no coincidir con la opinión que los demás tienen de nosotros y puede o no coincidir con la realidad. Lo que si es cierto es que mientras más realista sea, más adecuada será nuestra interacción con el ambiente, más nos aceptaremos a nosotros mismos y más sólida será nuestra autoestima.

Hay personas para las cuales tener un elevado número de seguidores o amigos en las redes sociales, muchos likes en sus publicaciones y buenos comentarios, son aspectos que influyen en la percepción que tienen de sí mismas y en su alta o baja autoestima. Otro fenómeno que tiene lugar y que influye de manera significativa es el de compararse con “personas idealizadas”. Con el Instagram se ha hecho fácil acceder aún más a la vida privada de artistas, modelos, deportistas de élite o influencers de moda. Esto hace que tengamos acceso a vidas que rebozan de éxito, lujo y felicidad y que aparezca la temida “comparación”. Nos preguntamos porque no tenemos una vida así, porque no somos tan guapos, porque no tenemos una carrera exitosa, porque esto, porque lo otro y así hasta el infinito. Esto puede mermar nuestra autoestima, reforzar creencias falsas sobre nosotros mismos y por consiguiente deprimirnos o generarnos ansiedad.

Para combatir esto es importante recordar que en las redes nadie se muestra al 100 x100. Se trata de lo que queremos que los demás vean, lo que vende más, lo que nos hace quedar bien. También existen muchas cuentas de usuarios a los cuales la red les da de comer y por tanto la usan como un portal de marketing donde predominan las representaciones “muy filtradas” y que se asemejan más a portadas de revista que a verdaderas vidas privadas. Saber diferenciar estas cuentas y entender que las personas son más que aquello que cuelgan en sus muros es la base para no dejarnos arrastrar hacia espejismos que terminen afectando nuestra autoestima.

La autoestima afecta de forma directa a nuestra manera de actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nos permite afrontar las situaciones de una manera adecuada. Una autoestima sana previene enfermedades psicológicas como la depresión o la ansiedad. ¡Cuidémosla! Las redes sociales son maravillosas. Nos permiten relacionarnos a una escala increíble. ¡Hagamos un buen uso de ellas!

Miriel Cejas, actriz y psicóloga. Si quieres conocer más sobre ella, visita su página.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s