¿Sería mucho pedir?

Queridos Reyes Magos o quien se encargue de cumplir deseos allí arriba:

Sé que llego un poco tarde pero supongo que estaréis acostumbrados, ya que en este país va todo así, con retraso. No me acuerdo exactamente en qué Navidades dejé de pedir juguetes para desear un mundo mejor; y por lo que puedo observar, el mundo que tendréis pensado debe ser alucinante porque longevo de llegar está siendo. Pero bueno, poniéndome en vuestro lugar y en relación con lo dicho arriba, las cosas de palacio van despacio, y claro, ahora lo entiendo todo.Realmente, no sé en qué estaría pensando al pedir un mundo mejor. Lo más probable es que fuera consciente ya de lo que se nos venía encima o quizás me inspiré en Mafalda, que decía: “¿por qué en este año que viene no iniciamos de una vez la tan postergada construcción de un mundo mejor? ¿O alguien perdió los planos?” Veis… no soy yo la única que lo desea.

Por si se os ha pasado con tanta fiesta, majestades, y es verdad que los planos se han extraviado, pedí un mundo mejor, no lo contrario. No quería guerras, sino libertad. No quería desigualdad ni superioridad de XY, pero tampoco de XX, sino un trato igual para todas las personas independientemente del cromosoma que posean. No quería restricciones ni barreras, sino aire nuevo y fresco. No quería muertes, sino vidas. No quería tantas cosas que hay ahora… Y es que parece que estáis llevando a cabo y cumpliendo lo contrario a lo que pedí. Reconozco que quizás esté en una utopía, divagando un poco e incluso siendo muy estricta, pero me he portado demasiado bien este año y los anteriores como para que no me complazcáis con todo esto.

Os recuerdo que solo deseo y quiero un mundo donde se nos eduque a todos por igual, a ser valientes y a respetar que sí y que no. Un mundo donde no se eduque a las niñas para tener cuidado y a los niños para ejercer la fuerza y el poder. Un mundo con igualdad de oportunidades. Un mundo donde se corte de raíz todo comportamiento inadecuado o más bien inmoral. Un mundo sin violencia de género, sin violaciones y sin acosos, que aleje a las mujeres de las vejaciones, humillaciones e insultos. Un mundo donde no se cuestione el corto de una falda ni el bajo de un escote. Un mundo fuera de malas “manadas” que comen detestables “chicles”. Un fin a ese infierno. La seguridad de salida a todos los túneles, de encontrar la luz después de la oscuridad. Nuevos vuelos para esos pájaros. Nuevas alas o las mismas pero reforzadas. Un mundo libre, tolerante, protector, comprensivo y respetable. Un mundo que sea mundo, no inmundo.

Básicamente eso, tampoco pido tanto, ¿no?

Paula Roman (@PaulaRoman7), estudiante de periodismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s