Todos los aceites vegetales no son saludables: ¿Conoces el aceite de palma?

En los últimos meses se ha levantado un gran revuelo con las grasas vegetales, y más concretamente con el aceite de palma. Sobre éste, es mucho lo que hay que contar, pero vayamos por partes.

El aceite de palma se define como un aceite de origen vegetal proveniente de una palmera africana, de ahí su nombre común. Actualmente, ha crecido su producción 4 veces más que en los años 90 y, sobre todo, es cada vez más usado en la industria alimentaria.

Una cuestión, por tanto, que resulta importante responder es la de por qué lo usan tanto en el sector de la alimentación. Son dos las principales razones de que esto sea así: por un lado, que es mucho más económico, y por otro, que su temperatura de fusión permite que se mantenga sólido a temperatura ambiente. Ello lo hace perfecto para su uso en cremas de chocolate, pasteles, alimentos precocinados, etc.

¿Y por qué tanta polémica? Pues se debe a que, al calentar este aceite a temperaturas tan altas (más de 200 grados) como lo hacen en la industria alimentaria, se generan compuestos tóxicos y cancerígenos que se asocian con ciertos tipos de cáncer, especialmente el de mama.

Este revuelo por su relación con el cáncer ha hecho que se tomen medidas. Así, a principios de año, la OMS ha alertado sobre el consumo de productos como la Nutella, por su alto contenido en este aceite, alegando que su consumo diario puede producir cáncer. Por su parte, desde la empresa sostienen su postura de seguir usándolo aduciendo que de no hacerlo se vería comprometida la calidad del producto final. Asimismo, aseguran que en su producción no calientan hasta tan alta temperatura el aceite de palma, por lo que no sería peligroso al no generarse sustancias tóxicas. Empero, ésta es una actitud con la que buscan “lavarse las manos” y no afrontar la realidad. Resulta insostenible defender que no lo someten a altas temperaturas dado que ello resulta imprescindible para que este aceite pierda su color rojizo natural y obtenga un mejor sabor.

Pero aquí no acaban sus perjuicios. Además de ser cancerígeno, el aceite de palma está compuesto principalmente por ácido palmítico, un tipo de ácido graso saturado que se encuentra entre los peores para la salud:

  • Altera el perfil lipídico, provocando un elevado aumento del colesterol y triglicéridos. Mucho más que los ácidos grasos saturados provenientes de origen animal.
  • Existe una asociación directa entre el consumo de aceite de palma y alteraciones cardiovasculares. El aumento de un 2% (1,6g/día en una dieta estándar) en la ingesta diaria incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 23%.
  • Interviene en la respuesta inflamatoria y en la disfunción endotelial.
  • Influye en diabéticos obesos tipo 2 alterando la producción de insulina (los estudios en este caso son menos concluyentes).
  • Interviene en el aumento de peso y ganancia de grasa abdominal (estudios no concluyentes).

Debido a todos estos perjuicios, la OMS aconseja que el consumo de este tipo de aceites (ácidos grasos trans AGT) sea de un 1% máximo al día (2g/día en dietas de 2.000 Kcal).

No obstante, no todo va a ser de color negro, vamos a ser positivos. Actualmente, hay mayor legislación en el etiquetado y ya no se permite poner solamente “aceite vegetal” (detrás de esta nomenclatura se esconde el aceite de palma). A pesar de esto, no existe un consenso en el etiquetado y seguimos viendo cómo la industria alimentaria intenta engañar al consumidor ocultando el nombre del aceite de palma detrás de otras nomenclaturas como aceite de palmiste, grasa trans, aceite parcialmente hidrogenado, ácido palmítico, etc. Por lo tanto, os invito a leer siempre los ingredientes del etiquetado para poder descartar, de esta forma, alimentos que contengan este tipo de grasa. De todos modos, os pongo en alerta sobre ciertas marcas que lo usan en sus ingredientes actualmente:

  • En  2015 la empresa NESTLÉ compró 420.000 toneladas de aceite de palma para usarlo en bombones, chocolate, helados, etc.
  • KELLOGG´S  lo usa en las barritas Special K, All Bran, Choco Krispis, etc.
  • BURGER KING y McDONALD´S lo usan en las hamburguesas, patatas fritas y postres. El Big Fish de Burger King contiene más de lo aconsejado por la OMS (1,1g).
  • En los cafés de STARBUCKS, como el Frappuccino, también lo usan. Contiene 0,5 g de este aceite.
  • Para rematar, si pensáis que los alimentos infantiles se escapan de esto os equivocáis. HERO BABY incluye este tipo de grasas en sus preparados. Que no te engañen, la industria alimentaria solo mira para sí y nunca a favor de los consumidores.

Si me permitís un último consejo, lo mejor es consumir alimentos naturales. Ir más a los mercados y menos a los supermercados. Os aseguro que una pieza de fruta, una verdura, una legumbre, un huevo o un pescado fresco no contendrán nunca aceite de palma. Comed sabiendo lo que coméis, leed más las etiquetas y, si no estáis del todo convencidos, elegid siempre una opción que tengáis claro que sí va a ser saludable.

Alicia Torrejón Cruzado (@dietetica_con_cabeza), dietista-nutricionista. Si quieres más información sobre ella, visita su página.

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