¿Cómo mejorar o evitar la aparición de varices?

Es uno de los problemas que más afecta a las personas, especialmente a las mujeres, originado por una incorrecta circulación sanguínea en los miembros inferiores. En épocas de calor, como en primavera y verano, estos problemas circulatorios tienden a aumentar. Además, las personas que están todo el día de pie o sentadas, son más propensas a tener varices.

Básicamente se forman por un mal funcionamiento de las válvulas de las venas de los miembros inferiores, las cuales permiten que la sangre siga su camino hacia el corazón. Hay que tener en cuenta que, para lograr su función de retornar la sangre al corazón, las venas deben contraponerse a la fuerza de la gravedad. Pero pueden funcionar mal por lo cual la sangre se estanca en las venas, las dilata y provoca el mal retorno circulatorio y el posterior estancamiento.

1bac594a0f6884808eb49fd22ab32876.jpg

Tipos de varices

Las varices se pueden clasificar en diversos tipos:

Grado 1: Son las que producen sensación de pesadez y cansancio en las piernas.

Grado 2: Éstas son más visibles y están algo más dilatadas. Pueden derivar a flebitis y provocan, además de pesadez, dolor, calambres, picor y sensación de hormigueo.

Grado 3: Son las más antiestéticas, apareciendo después de haber tenido las de grado 2.

Grado 4: Básicamente son parecidas a las de grado 3 pero con algunas complicaciones, como cambios de la piel y algunas zonas con úlceras.

Factores que ayudan en la aparición de varices

Hay situaciones en nuestra vida diaria que pueden favorecer la aparición de las varices: permanecer de pie o sentada durante demasiadas horas al día, utilizar un calzado incorrecto, la edad, la herencia genética, la obesidad, el estreñimiento crónico, la falta de ejercicio físico, problemas hormonales, etc. Esto unido a una mala alimentación e hidratación, hace que las probabilidades de que parezcamos problemas de varices aumenten considerablemente.

Intervención Naturopática para evitar la aparición o aliviar sus manifestaciones

Como casi siempre, la alimentación es fundamental tanto para evitar la aparición como para, una vez tengamos varices, aliviar las distintas manifestaciones que provocan las varices (dolor, pesadez, picor, calambres, etc).  Alimentos ricos en vitamina C, colágeno, antioxidantes y omega 3 son muy beneficiosos para este problema. Además, en verano, es conveniente tomar alimentos frescos como ensaladas y aliños, y beber suficiente agua para estar bien hidratados.

Es también importante, empezar poco a poco a hacer ejercicio físico. En un principio, bastaría un caminar unos 20 minutos al día.

Utilizando la herbología, podemos evitar o hacer frente a las varices, fortaleciendo los capilares, favoreciendo la circulación y el retorno venoso. Se podrían utilizar plantas como: castaño de indias, centella asiática, milenrama, ruscus o hamamelis (a nivel venoso/capilar para favorecer la circulación periférica y actuar como desinflamatorio) y cola de caballo o abedul (para reducir la posible retención de líquidos).

Juan Jesús Delgado Ballano, Naturópata Colegiado

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s